lunes, 9 de julio de 2012

Fragmentos románticos 9

Estos fragmentos pertenecen a Principe mecánico de Cassandra Clare.
Mientras ella alzaba el rostro, él bajó el suyo, colocando la boca sobre la de ella y, antes de que ella saliera de su asombro, ya se estaban besando. Jem. Estaba besando a Jem.
(…)
Le bajó las manos hasta la cintura, mientras la presionaba contra sus labios; los desnudos pies de Tessa resbalaron  sobre la alfombra y se dejarón caer sobre la cama.
Sus labios eran suaves, muy suaves. Ya había besado antes, loca y desesperadamente , y sabiendo a sangre, pero eso era diferente. Eso era deliberado y sin prisas, como si le estuviera hablando en silencio, diciéndole con el roce de sus labios en los de ella lo que no podía decir con palabras, Le fue recorriendo la boca con lentos besos breves, cada uno tan medido como el latido de un corazón, cada uno diciéndole que ella era preciosa, irremplazable, deseada.
-Sólo hay una chica a la que me importa hacerle perder la cabeza- contestó él-. La pregunta es: ¿la pierde?
Ella se sonrió.
-La pierde.
Un momento después, sin saber bien cómo había pasado, él la estaba besando, sus labios suaves sobre los de ella, la mano cubriéndole la mejilla y la barbilla, sujetándole el rostro.

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