martes, 3 de abril de 2012

Fragmentos románticos (4)

Os dejo algunos fragmentos del libro de Éxodo, que como sabéis, su historia de amor me encantó.
-Una dama tan hermosa no debería esconderse en un baile- me susurró alguien al oído.
Abrí los ojos de golpe, sobresaltada. Él  estaba a mi lado, apoyado en la misma columna que yo.
-Así que tú eres uno de los grandes predadores que han provocado toda esta expectación…
-No tanta como la que habéis provocado vos, señorita De Cote.
Solo por ver la expresión de su rosto mereció la pena todo el tiempo que había invertido Lisange en mi aspecto.(…)
Parecía…¿feliz? Me tomó de un dedo y me hizo girar sobre mí misma, luego me besó en la mano tal y como había hecho Liam el dia que lo conocí.

Un impulso me recorrió todo el cuerpo, luché desesperadamente contra él, pero al final venció y lo besé, no sé por qué.
Quizá porque intuía que esos serían mis últimos momentos con él, o por la tensión que fluía entre nosotros en ese instante. Fue un beso corto y suave, sentí una quemazón en los labios y un aleteo en el estómago. Su respuesta me sorprendió. Me tomó de la cintura y me atrajo más hacia él, devolviéndomelo, casi con fuerza, como si pudiera desahogarse de esa forma. Por fin podía sentir el roce de su piel, pero fue doloroso, como una quemadura; una mezcla de dolor y escozor. Emití un pequeño gemido. Él se detuvo, con el cuerpo tenso y se apartó de mí. Abrí los párpados y encontré sus ojos mirándome fijamente. Respiraba con dificultad. Me tomó de los hombros y me separó de él.

No sé qué es porque nunca he sentido algo así. Solo sé que cierro los ojos y te veo a ti, que tengo tu aroma incrustado en mi mente, que mi ira se desata cada vez que se cruza otro gran predador por mi camino porque pienso que puede dañarte. Temo mirarme en el espejo porque me odio ante la posibilidad de que pueda corromperte. Sé que te hice daño, Lena, y toda una eternidad no será bastante para compensártelo, pero soy una criatura egoísta que solo mira por su propio bienestar, por eso estoy ante ti, de nuevo, pidiendo que no me apartes de tu lado. Quiero protegerte de todo, aunque no pueda defenderte de lo que soy.

Unos brazos me rodearon por la espalda tomándome por sorpresa. Ni siquiera le había oído acercarse, probablemente porque mis sentidos tenían la misma agudeza que cuando llegue allí, es decir, casi ninguna.
-¿Cómo has entrado aquí?-pregunté sobresaltada.
-He burlado la seguridad de tu puerta, Liam parece más animado y Lisange está con él.
-Es una gran noticia-dije con menos entusiasmo del que pretendía.(…)
Me rodeó con su otra mano y tiró con delicadeza de mí, de modo que me hizo caer sobre él y me abrazó apretándome contra su cuerpo.
-Eres preciosas, Lena, te pongas lo que te pongas. (…)
-No es justo-le dije en un balbuceo casi incoherente con las pocas fuerzas que me quedaban-, has hecho trampa.
-Es lo que ocurre cuando apuestas contra los malos.
-Te odio.
-Por fin dices algo sensato.-Rió entre dientes y me besó en la coronilla-. Duérmete.

Como son muchos los fragmentos que me gustaron  en la próxima sección de fragmentos románticos pondré los que faltan. Espero que os gusten.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada